LA PRODUCCIÓN – Nicolás Belmonte

 

Dedicarse a la producción no tiene término medio: o lo odias o te encanta. Cientos de veces me han preguntado qué es exactamente la producción y en qué empleamos el tiempo.
A veces ni yo mismo sé en que he pasado trabajando las últimas 12 horas y es que la producción lo es todo y no es nada.

Nosotros debemos asegurar el buen funcionamiento y la organización de un proyecto, incluso mucho tiempo antes de que se empiecen los ensayos.
También es nuestra la responsabilidad de entendimiento y comunicación entre todos los departamentos que forman un espectáculo (escenografía, vestuario, técnicos, director, actores…).
Para entenderlo de una manera cronológica, el productor empieza por elegir un texto con el que trabajar, un director para que lo dirija, unos actores para que lo interpreten y así hasta formar todo el equipo para el espectáculo.
Dependiendo de la relevancia de unos y otros, puede ser que en última instancia sea el director quien elija a los actores o incluso que determinado actor elija su propio director o estilista.
Desde mi forma de trabajar y ver las cosas, creo que las decisiones deben tomarlas juntos el productor y el director, sabiendo cuándo ceder y cuándo imponerse (yo siempre prefiero imponerme, claro, pero por desgracia a veces me toca ceder…).
De manera paralela, el productor debe elaborar un presupuesto y conseguir financiación para el proyecto, bien invirtiendo su propio dinero, buscando socios o consiguiendo dinero ajeno de inversores o marcas comerciales.
Las posibilidades de acuerdos, pacto de porcentajes o reparto de beneficios son infinitas.

Una vez que se ha formado el equipo de trabajo y se obtienen los fondos, empiezan la acción: cada departamento debe presentar sus propuestas para el espectáculo que se valoran desde el punto de vista artístico y económico.
Podemos tener una escenografía ideal con lluvia sobre el escenario pero inviable desde el punto de vista técnico y/o económico. Es en este momento cuando el productor debe ser más cuidadoso y tomar las decisiones adecuadas, sabiendo en qué partidas puede y/o debe invertir más dinero que en otras.
Estas decisiones que parecen sencillas son de gran importancia porque la calidad del espectáculo puede estar en juego. Cada uno de los departamentos luchará y defenderá sus propuestas y necesidades hasta el punto de producirse situaciones incómodas, crear polémicas e incluso acaloradas discusiones: producción siempre tiene la culpa de todo y nadie entiende que intentamos complacer a todo el mundo, ser justos y equitativos valorando pros y contras de cada propuesta.

Una vez que se han aprobado las partidas, comienzan los ensayos, construcción de decorados, elección y/o confección del vestuario, atrezzo, utilería, música y demás exigencias técnicas del montaje en concreto (video, por ejemplo).
Durante estas semanas, el productor atiende los problemas, sugerencias, cambios e imprevistos que surjan a todo el equipo además de hacer un seguimiento de cada proceso.

Incluso, desde mi modo de ver la producción, opinar y dialogar sobre posibles cambios que deban tomarse en pro del espectáculo, siempre de la mano del director.
Llegados los días previos al estreno, todos los elementos se unen y comienzan los ensayos generales. Surgen entonces el mayor número de imprevistos y problemas para los que hay que buscar una solución rápida, eficaz y económica.
Cortar texto, cambiar mobiliario, escenografía o vestuario son ejemplos de las decisiones que tomar.
Una vez estrenado el espectáculo hay que hacer un seguimiento del mismo. Desde la comunicación con el teatro, arreglos técnicos y nuevas demandas hasta la sustitución de un actor.
La producción es dura. Se trabajan infinidad de horas, te enfrentas a tus propios compañeros de trabajo para mantener el presupuesto y los tiempos, hay muchas pequeñas y muy diferentes cosas de las que preocuparse y acordarse; y todo esto en la sombra.

Nadie ve el resultado final de tu trabajo porque es intangible. Siempre de dice que “si la cosa sale bien, es por los actores, el director, el autor…pero si la cosa sale mal, es por producción”. Al ver el espectáculo nadie te felicita porque no saben lo qué has hecho. Pero la producción es maravillosa porque el tiempo pasa volando, convives directamente con todos los departamentos, tienes capacidad de decisión y de organización en algo tan mágico como una obra de teatro, te ocupas de cosas muy variadas nada monótonas .Buscas textos, piensas repartos, construyes el espectáculo en tu cabeza o ayudas a la gente a hacer de su sueño una realidad. Es magía.

**Por último, aclarar que al referirme al “productor” puedo hablar también de posibles auxiliares, ayudantes, directores de producción o productores ejecutivos.
Dependiendo de la magnitud del proyecto y del presupuesto, el productor puede necesitar un mayor número de personas en su departamento.

 

Nicolás Belmonte

 

BIOGRAFÍA

Nicolas Belmonte es propietario y fundador de Pachesca Producciones.

PACHESCA se crea en el 2011, año en el que dirige la producción “El Apagón” con Gabino Diego, estrenada en el teatro Condal de Barcelona y con gira nacional incluyendo los teatros Alcázar e Infanta Isabel de Madrid.En el 2012, dirige la producción “El tipo de Al Lado” con Maribel Verdú y Antonio Molero bajo la dirección de Jose María Pou, estrenada en el teatro Goya de Barcelona, producida por Trasgo Producciones SL.

En el 2013, dirige la producción de “Deseo” con Emma Suárez , Luis Merlo, Gonzalo de Castro y Belén López bajo la dirección de Miguel del Arco estrenada en el teatro Alcázar. También dirige en el 2013 “Hermanas” con Amparo Larrañaga y María Pujalte, estrenada en el Teatro Maravillas de Madrid. En ambos espectáculos, Pachesca fue una de las productoras asociadas.

En 2013, dirige también la producción “Los Hijos de Kennedy” con Maribel Verdú y Ariadna Gil, producida por Trasgo Producciones, estrenada en el teatro Alcazar de Madrid con gira nacional. Además, dirigió y coprodujo “Una Semana Nada Más” dirigida por Gabriel Olivares y protagonizada por María Castro, estrenada en el teatro Maravillas de Madrid.

En 2014, dirigió la producción “El Nombre” protagonizada por Amparo Larrañaga, Kira Miró y Antonio Molero, todavía en cartel en el teatro Maravillas. Actualmente, además de “Smiley“, prepara en coproducción junto a Trasgo Producciones la obra “Cancún” de Jordi Galcerán, protagonizada por María Barranco.

OFICIOS DE (ES)TEATRO – Producción
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