VOLAR ES HUMANO, ATERRIZAR ES DIVINO en los Teatros del Canal

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TEATROS DEL CANAL

Aquafilms

presenta

VOLAR ES HUMANO, ATERRIZAR ES DIVINO

Entre el 5 y el 8 de noviembre de 2020
 
Enrique Piñeyro ha sido médico, comandante de línea aérea, actor, productor y director de cine. Siempre ha afirmado que se hizo piloto para no viajar en clase turista. A partir de esto crea un espectáculo hilarante, tranquilizante para los que temen volar e inquietante para el resto. Volar es humano, aterrizar es divino es uno de los grandes éxitos del Teatro Maipo de la calle Corrientes de Buenos Aires.
 

Enrique Piñeyro ha sido médico, comandante de línea aérea, actor, productor y director de cine. Siempre ha afirmado que se hizo piloto para no viajar en clase turista. A partir de esto crea un espectáculo hilarante, tranquilizante para los que temen volar e inquietante para el resto. Volar es humano, aterrizar es divino es uno de los grandes éxitos del Teatro Maipo de la calle Corrientes de Buenos Aires.

La obra recrea un vuelo de Avianca durante su aterrizaje en Nueva York. A partir de aquí, y gracias a su experiencia como comandante de línea aérea, su formación de médico y sus observaciones sobre los errores humanos, descubre los fallos habituales en la comunicación diaria y los contrapone a la comunicación aeronáutica. Para ello, toma ejemplos de la publicidad, la política, la educación, la justicia y la salud.

La puesta en escena logra una fusión perfecta entre el cine, el teatro y el monólogo de humor. El autor sorprende con su ironía y convierte este original espectáculo en un nuevo género que alterna sin pausa entre la risa y la reflexión.

Enrique Piñeyro ha logrado que su nombre sea reconocido en el cine y teatro como productor, actor y director; en la aviación, como comandante de línea aérea e investigador de accidentes; como activista en derechos civiles y denunciante contra la corrupción enquistada en la actividad aerocomercial argentina. Es también médico especializado en medicina aeronáutica.

Participó como investigador de parte de la Federación Internacional de Pilotos de Líneas Aéreas, en el accidente de Austral 2553, ocurrido en Gualeguaychu (Argentina, 1997). Colaboró en la desgrabación de la caja negra en Washington, en el National Transportation Safety Board (NTSB) y fue testigo en la causa penal instruida a raíz de este accidente.

En 1999, después de desempeñarse como piloto durante más de once años en la línea aérea LAPA, renunció a su cargo dejando por escrito una dura advertencia sobre la inevitabilidad de un accidente que ocurriría dos meses después. El vuelo 3142 de la compañía se estrellaba causando la muerte de 65 personas. Su ópera prima, Whisky Romeo Zulú (2004), sobre el trágico accidente le consagró como un referente de la seguridad aérea en Argentina y en el mundo.

Su actividad pública ha estado marcada por la lucha contra la corrupción que, en el caso de la aviación, ponía en riesgo vidas humanas. Con un fuerte impacto mediático, sus documentales han contribuido, no solo a denunciar irregularidades, sino a generar conciencia y producir cambios en la esfera pública, judicial y política de la sociedad argentina.

Al día siguiente del estreno de su segundo largometraje, el documental Fuerza Aérea Sociedad Anónima (2006), el entonces presidente de Argentina, Néstor Kirchner, quitó el poder de la Aviación Civil a la Fuerza Aérea. Enrique Piñeyro declaró en el juicio donde serían imputados seis altos jefes militares. Fue testigo de la Fiscalía en varias causas resonantes. Hizo las pericias que llevaron a la condena de dos pilotos implicados en los vuelos de la muerte durante la dictadura argentina.

Su documental El Rati Horror Show (2010) tuvo un papel fundamental para la liberación de Fernando Ariel Carrera, víctima de una causa judicial manipulada y condenado injustamente a treinta años de prisión. La Corte Suprema aceptó el documental como prueba y liberó y absolvió a Carrera. Cuatro años más tarde, se asoció con la organización estadounidense Innocence Project y fundó su filial en Argentina donde, junto a un equipo de abogados, trabaja para liberar a inocentes erróneamente condenados.

Además de colaborar con múltiples medios, Enrique Piñeyro ha sido orador invitado por la NASA, la Organización de Aviación Civil Internacional dependiente de la ONU, la Cámara de Diputados española, el Senado colombiano, la Federación Internacional de Pilotos de Líneas Aéreas, Innocence Networ Conference, la Escuela Penitenciaria de la Nación Dr. Juan José O’Connor entre otras instituciones de Argentina y el mundo, para hablar como referente en la seguridad aérea y la justicia.

Su trayectoria actoral consta de más de 15 películas, entre las que se encuentran Garage Olimpo (1999), Esperando al mesías (2000) o la mini serie La fragilidad de los cuerpos (2017). Además, su trabajo como productor y director bajo la firma de su productora, Aquafilms, le ha granjeado varios premios. Con Whisky Romeo Zulú, obtuvo el Sol de Oro a la Mejor Película en el Festival de Biarritz. En 2011, fue reconocido por la Fundación Konex con el premio Konex de Platino 2011, como Documentalista de la Década. En 2013 el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires le honró con una Retrospectiva de su Obra en el Cine El Plata.

Desde el 2014, es productor, director y actor del espectáculo teatral Volar es humano, aterrizar es divinoque, en 2018 llegó por primera vez a las salas españolas.

Equipo artístico

Elenco: Enrique Piñeyro, Fernando Margenet y Patricio González Ericsson

Guion y dirección: Enrique Piñeyro

Producción ejecutiva: Leo Polesel – Rochi Rossetti

Dirección de arte: Daiana Manrique

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