AUTOR DE TEATRO DESMIENTE 

QUE CERVANTES FUERA UN ESCRITOR ‘MACHISTA’ 

“Mujeres en Cervantes”, cuando la ficción quiere ser realidad. 

 El profesor y dramaturgo Rafael Negrete-Portillo crea un texto formado solo por personajes femeninos donde se desmiente, en clave de comedia, el concepto malentendido de la escritura machista en Cervantes. A pesar de que el escritor más universal de nuestra literatura vivió (y publicó) en una época donde el sexismo y la idea de que el hombre es por naturaleza superior a la mujer estaban a la orden del día, tal y como se demuestra en “Mujeres en Cervantes”, el Alcalaíno supo regenerar el concepto femenino en cada uno de sus personajes no hombres, dotándolos de bizarría, individualismo, proto-libertad y una personalidad fuerte más acorde a la de las mujeres del siglo XXI. 

Esta dramaturgia, publicada en Adarga Ediciones, se presenta bajo el título “MUJERES EN CERVANTES (COMEDIA EN TRES ACTOS Y UNA ILUSTRADAFREGONA)”. El libro, ya disponible en librerías y bajo demanda on-line, surge de la pregunta: ¿Qué ocurriría si una de las llamadas ‘señoras de la limpieza’, licenciada en literatura, se topase, mientras barre el patio de butacas de un teatro, con una reunión de clandestina de personajes femeninos creados por Miguel de Cervantes? 

Su autor, el profesor universitario Rafael Negrete-Portillo ha comentado: “con esta dramaturgia me enfrentaba al reto de hablar sobre algo que normalmente se soslaya cuando se estudia al autor del Quijote: el concepto femenino que regeneró de sus obras; a esto, se le sumó el desafío de crear una pieza entretenida, pero didáctica, en la cual los diez personajes que apareciesen fueran todos mujeres, algo que tampoco abunda en la nómina de textos teatrales de nuestros días.” 

El libro está prologado por la Dra. en lengua española y sus literaturas, (profesora de Didáctica de la lengua española en la Facultad de Formación del Profesorado y Educación de la Universidad Autónoma de Madrid), Patricia Fernández Martín, quien explica cómo el texto MUJERES EN CERVANTES (COMEDIA EN TRES ACTOS Y UNA ILUSTRADAFREGONA): “nos recuerda que el mundo de hoy sigue siendo un teatro en el que solo nosotros resultamos responsables de nuestros actos, pues libres fuimos engendrados en nuestro presente, desde nuestro pasado y hacia nuestro futuro.” 

 

  director y dramaturgo Prof. Rafael Negrete-Portillo, titulada “Mujeres en Cervantes”

Prólogo 

Sabido es que hay tantas maneras de acercarse a la obra cervantina como la cantidad que resulte de sumar sus posibles lectores en potencia del presente y del futuro con los ya consagrados lectores en acto del pasado y del presente. 

Este valor de presente absoluto es, precisamente, el elemento ahistórico que atraviesa todos sus textos, pues el alcalaíno es capaz de convertir en algo atemporal espíritus que se originan de un puño y letra concretos. 

Una de esas interpretaciones de las personajes de don Miguel viene dada por la presente obra de Rafael Negrete-Portillo, quien es capaz de extraer la magia de la pluma de nuestro escritor más universal, para dar vida a un teatro en pleno siglo XXI que, por unos gozosos momentos, se transforma en mudo testigo del vital poder de algunas mujeres surgidas de la pluma cervantina. 

Ante los ojos del lector, inexo-rablemente ya devenido en espectador, cobran vida fuertes personajes femeninos que difícilmente dejan indiferente a quien se acerca a ellos. 

 

Así, se admirará a la inocente Gallega, siempre a la defensiva con la insistente Teresa Repolla, como si de una lucha entre géneros literarios (novela ejemplar y entremés) se tratara. 

Se verá también a la cristiana Cristina, recurrente mujer, intentando poner calma entre las consabidas discusiones Gallega-Repolla. 

La valiente Lira nos recordará el precio, a veces excesivamente alto, que hemos de pagar por la constante posibilidad de tomar nuestras propias decisiones, es decir, lo que nos cuesta en la práctica ser conscientes del tan precioso don que supone la libertad. 

Aparecerá también la gran sultana Catalina de Oviedo, siempre dispuesta a contar una historia (la suya) que entre bromas y veras realmente ninguna quiere oír, pues saben perfectamente lo que duele el recuerdo en el pecho de su autor. 

No podría faltar, naturalmente, la dulce Galatea, convertida en una soberbia resentida a quien, a fuerza de pensar que fue la más amada por don Miguel, le cuesta creer que la crítica no comparta su opinión. 

Y no comparte su opinión porque, sin duda alguna, la mujer más entrañable de 

todas las re-creadas es la sin par Aldonza Lorenzo, profundamente molesta con su creador porque no ha sido capaz, a su juicio, de describirla como ella merece. 

Todas estas mujeres surgidas de la pluma de Cervantes comparten, en realidad, una condena: ninguna de ellas puede desprenderse del texto al que pertenece. Así, la fuerza de la libertad que emana de sus palabras se ve paradójicamente disminuida por sus movimientos. Las bocas exhalan diamantes literarios que las manos no pueden dejar de aferrar. 

Este ingenio dramático bien puede funcionar como botón de muestra de una preocupación que, sin ser la primera de su autor (recuérdese la comedia breve Los ajos de Cervantes, escrita y dirigida por el mismo Rafael Negrete-Portillo) vuelve, cien años después de Unamuno y Pirandello, a formar parte de una literatura calificable como trágico-cómica. O, dicho en otras palabras, la rebelión contra el autor o, al menos, el deseo de pedirle explicaciones, raya en la inquietud existencial de una época en la que los valores humanos están sufriendo un vertiginoso cambio que escasamente podemos controlar. 

Verdaderamente libres, pues carecen de guion al que someterse, se encuentran las modernas fregonas encarnadas en la ilustrada y apasionada amante de las letras Coni y la simplona y pragmática ignorante de las letras Feli, más que probables representantes de las dos diferentes actitudes que parecen reinar actualmente entre la población ante los textos del manco de Lepanto. 

Y de fondo, siempre, siempre, el espacio escénico nos recuerda que el mundo de hoy sigue siendo un teatro en el que solo nosotros resultamos responsables de nuestros actos, pues libres fuimos engendrados en nuestro presente, desde nuestro pasado y hacia nuestro futuro. 

Gracias, entonces, maestros, por dedicar vuestra alma libre a crear palabras que son en acto música celestial para los sentidos y en potencia animosas improntas de la esperanza humana plasmada en la belleza de lo estético. 

Patricia Fernández Martín 

Doctora en lengua española y sus literaturas

“Mujeres en Cervantes”

“Mujeres en Cervantes”

“Mujeres en Cervantes” de Rafael Negrete-Portillo
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