TEATRO MARÍA GUERRERO

 

El CDN, Mucha Calma y Noviembre Teatro presentan Hedda Gabler de Henrik Ibsen.

Del 24 de abril al 14 de junio en el TEATRO MARÍA GUERRERO.

 

La versión de Yolanda Pallín y la dirección de Eduardo Vasco proponen un nuevo enfoque de Hedda Gabler, la hija de un aristócrata que acaba de desposarse con un hombre al que no ama. Un lobo con piel de cordero que para abandonar el aburrimiento y ahogar su infelicidad decide destruir la vida de las personas que la rodean.

 

Cayetana Guillén Cuervo y Ernesto Arias encabezan un magnífico reparto junto a José Luis Alcobendas, Charo Amador, Jacobo Dicenta y Verónika Moral.

 

Hedda Gabler del escritor noruego Henrik Ibsen fue interpretada por primera vez en Munich en 1891, las críticas llovieron sobre Ibsen después de presentar a una protagonista incapaz de comulgar con las normas y la moral prefijada de las mujeres de la época. Hedda Gabler es el estudio de una mujer obsesionada con el aburrimiento en que naufraga su vida, y de cómo se destruye a sí misma tras destruir, total o parcialmente, las vidas de los demás. Considerada una de las personalidades teatrales más complejas y dinámicas de todos los tiempos, en ella Ibsen deposita una refinada maldad unida a un intelecto brillante. Una mujer compleja, refinada e intensa a quien le invade un sentimiento irrefrenable de cobardía.

 

Cayetana afirma que el objetivo es comprender a Hedda: “Hay una frase fundamental de G. Wilson Knight que dice: ‘Ibsen era capaz de destruir al individuo con tal de salvar al ser humano.’ Es muy elocuente: creo que hay que cuestionar a Hedda, enfrentarse a ella, a sus contradicciones, a sus decisiones, al desenlace de su vida, para luchar por la libertad y la independencia de todas las mujeres.

 

Uno de los mayores éxitos de Ibsen con uno de los mejores personajes de la historia del teatro: Hedda Gabler. Una obra que ha sido representada en numerosas ocasiones con actrices como Cate Blanchett (2004) o Isabelle Huppert (2005) que representó dos funciones en el Teatre Lliure durante la gira de la obra. Y que cuenta con una buena lista de adaptaciones para cine y televisión. Como la versión de 1963 protagonizada por Ingrid Bergman.

 

Hedda Gabler

Hedda Gabler – ©marcosGpunto

 

SINOPSIS

Hedda es la hija del general Gabler, una aristócrata que acaba de contraer matrimonio con Jorge Tesman, un hombre al que no ama. Tras un viaje de luna de miel poco romántico, la
vuelta resulta fría. Las necesidades de Hedda han obligado a la familia de Tesman, concretamente a sus tías, a realizar un importante esfuerzo económico hasta que el recién
casado acceda a una cátedra. La aparición de un antiguo compañero y competidor –Lovborg, ex alcohólico y antiguo amante de Hedda– para la cátedra pretendida abre un periodo de
incertidumbre. Hedda, con absoluta frialdad, aprovecha la frágil sobriedad de Lovborg para provocarle una recaída que será sólo el comienzo del derrumbamiento de ella misma.

 

LA MORAL DEL ESCORPIÓN, a propósito de Hedda Gabler.

En la tragedia el hombre es un ángel, pero al mismo tiempo una bestia. Y ambos aspectos luchan entre sí.” (La vida del drama, Eric Bentley)

El suelo del drama moderno está asfaltado con las piedras sin desbastar de la tragedia. Toda la civilización no ha sido capaz de domesticar determinados espíritus, almas salvajes e indomables, trágicas en lo más profundo. Estos espíritus, y nuestro oscuro deseo de poder contemplarlos, han producido personajes inadaptados al medio en los que encontramos el brillante reflejo de lo que nunca querríamos admitir. La capacidad catártica del teatro se relaciona con este fenómeno. No hace falta haber probado la total sedición para identificarse con Macbeth. De hecho, tenemos a Macbeth para no ser Macbeth, para no ceder a nuestros deseos de ser Macbeth. Por ello el teatro, además de curarnos en lo personal, nos alivia en lo social. No es cuestión sencilla determinar si Hedda Gabler es una tragedia o no lo es. Lou Andreas Salome defendió su naturaleza trágica mientras que otros estudiosos, como Caroline W. Mayerson rebaten esta opinión valorando la carga social de la pieza. Los críticos han considerado a Hedda un monstruo incapaz de existir en el mundo real y también el retrato ajustado de la mujer oprimida por una sociedad machista. Las obras capaces de suscitar opiniones tan encontradas suelen albergar los principios del conflicto dramático más radical y productivo. Parece evidente que Hedda ha sido educada bajo la influencia del general Gabler como un hombre pero también como una mujer de su tiempo, con todas las limitaciones que impone el cuerpo social para las mujeres. Sus acciones son la expresión de una lucha irreconciliable; como eran irreconciliables el guerrero y el político en Coriolano, esta vez por influencia materna. En Hedda conviven el deseo de la más pura belleza y el voyerismo más degradante; la irreprimible fuerza sin objeto y la sumisión a las normas establecidas. Hedda no soporta el cinismo que advierte en sí misma. Hedda es como una pantera domesticada a punto de saltar sobre su presa. Pero ¿se puede domesticar a una pantera? Antígona hace lo que hace porque es la hija de Edipo, aunque nunca podremos saber si ha pesado más la carga genética o la educación palaciega. En esta pieza, Ibsen se aproxima como nunca a las energías oscuras del ser humano. Y lo hace con el ritmo y la respiración de lo contemporáneo, despojando a sus personajes de retórica y dotándoles de potentes subtextos, llenos de ironía y dolor. Todos ellos valen más por lo que ocultan que por lo que dicen. Ahí radica su fuerza poética: en el contraste entre la descarnada verdad y la educada frialdad de sus formas; en la catarata de acción sin tregua bajo una superficie impoluta. Hedda Gabler representa el lado tenebroso de la fuerza que Nora supuso para el drama moderno. Perdonamos a Antígona, la niña caprichosa aunque bien intencionada. ¿Pero qué puede hacer la sociedad con la infame Medea? ¿Qué sociedad ha soportado nunca la moral de un escorpión?

Yolanda Pallín

 

NOTA DEL DIRECTOR

Desmonta el arma.
La belleza no es siempre una garantía.
Tu feminidad puede ser un arma de doble filo.
Quizá ya no es suficiente.
Aunque todos siguen aquí para que puedas jugar con su destino; ellos siempre en tu cuerda floja mientras te sientas capaz de controlar el futuro.
Limpia cada pieza.
Mal asunto cuando lo que tienes no es lo que deseabas, cuando lo que eres no es lo que soñabas.
Mal asunto si no soñabas.
Monta el arma de nuevo.
Da lo mismo. Mantente fría.
Vuelve a tus esquemas.
Serena.
No enseñes esa parte tuya tan oscura hasta que acabe todo.
Sé libre al final.
Tienes un arma.

Eduardo Vasco

 

FICHA

Dirección : Eduardo Vasco
Autor: Henrik Ibsen
Versión: Yolanda Pallín
Escenografía: Carolina González
Iluminación: Miguel Ángel Camacho
Vestuario: Lorenzo Caprile
Música: Ángel Galán
Fotos: MarcosGpunto
Reparto: José Luis Alcobendas, Charo Amador, Ernesto Arias, Jacobo Dicenta, Cayetana Guillén Cuervo, Verónika Moral

Una coproducción del Centro Dramático Nacional, Mucha Calma y Noviembre Teatro

 

Fechas y horarios: Del 24 de abril al 14 de junio
martes a sábado a las 20:30 horas y el domingo a las 19:30 horas TEATRO MARÍA GUERRERO

CUADERNO PEDAGÓGICO

 


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