Las pasadas navidades tras una de las funciones de nuestro espectáculo infantil de improvisación teatral “Teatruras” se nos acercaron un padre y su hijo de unos 10 años de edad:

PADRE
Enhorabuena

IMPROMADRID (nosotros)
Muchas gracias

PADRE
Dejadme que os presente a mi hijo, se llama Daniel y ha venido a veros todos los años desde que tenía 4. Le encanta…

                  Obviamente, nos sorprendimos y alegramos al mismo tiempo. ¡Ahí estaba! Teníamos delante un niño que estaba creciendo con la impro como una propuesta teatral que, para él, era absolutamente normal. Un niño al que, al contrario que a la mayor parte de las gentes que nos hemos ido encontrando estos últimos quince años, no teníamos que explicarle a qué nos dedicamos porque, de algún modo, ¡se había criado con nosotros!

Y es que, efectivamente, la impro ha llegado para quedarse. No sólo en la cartelera de las grandes ciudades como Madrid o Barcelona, donde puedes encontrar más de 10 espectáculos de improvisación teatral por semana, sino por todo el país, en el que ya hay más de cincuenta compañias de impro funcionando. (Y un indicio claro de ello es que las plataformas de venta de entradas incluyen “Improvisación” o “Impro” como una categoría al lado de “danza”, “monólogos” o “magia”)

Cuando nosotros empezamos , en el Taller de Teatro Asura a finales de los 90, el público tenía que desplazarse a una nave industrial de Cuatro Caminos en Madrid, llamar al telefonillo, subir un piso y sentarse: o bien en el suelo, o bien en sillas de diferentes pelajes o bien en cuatro andamios de obra que colocábamos una hora antes de la función. Hoy en día, la impro sigue siendo minoritaria en la cartelera (no nos vamos a engañar) pero está llegando a los grandes teatros y tiene su público fiel que sigue creciendo año a año.

¿Por qué? La respuesta es bastante sencilla. Más allá de gustos particulares, la improvisación teatral es una disciplina divertida. Un tipo de teatro en el que el público empatiza con los actores al ver el riesgo que supone y, sobre todo, está vivo. La improvisación comparte con la música la capacidad de crear “melodías” sin previa preparación y eso, para el espectador, es casi magia. “¿Cómo lo hacéis?” Es una de las preguntas típicas de un neófito tras ver su primer espectáculo de impro.

A esto se suma que los espectadores, las instituciones, las escuelas y también las empresas se están dando cuenta de que los valores de la improvisación son contundentes y además se pueden aplicar a otros ámbitos que no son el estrictamente teatral:

La improvisación teatral se basa en la escucha, la aceptación de propuestas y el trabajo en equipo (nutrirte de la idea del compañero).

Esto ha hecho que proliferen las escuelas de improvisación teatral. Ha supuesto que las empresas, al igual que sucede en otros países, utilicen la improvisación para formar a sus empleados y que personas que no tienen porqué querer ser actores se acerquen a la improvisación teatral por diversos motivos: desde mejorar sus habilidades a la hora de hablar en público o sentirse más cómodo ante situaciones imprevistas hasta simplemente pasar un buen rato de libertad a la semana.

Además, y para nosotros es motivo de orgullo, hemos de decir que, en general, el nivel de los improvisadores y las compañías profesionales de improvisación teatral de España es bastante alto y eso hace que la disciplina se esté asentando. En nuestros años de historia hemos acudido a unos veinte festivales internacionales y hemos de decir que las compañías españolas suelen cosechar elogios… que se traducen en invitaciones a otros festivales…

En Madrid este año se llevará a cabo el sexto Festival Internacional de Improvisación Teatral de Madrid (FESTIM 015) en los Teatros del Canal y esperemos que la sana costumbre de las compañías de improvisación teatral de compartir escenario con otras compañías (tanto nacionales como extranjeras) siga produciéndose y, de este modo, se continúen compartiendo los hallazgos y descubrimientos que suponen estas colaboraciones.

La improvisación teatral sigue siendo un niño en nuestro país, todavía está creciendo y la mayoría de los espectáculos son propuestas en las que prima la velocidad, el ingenio y la comedia, (que no es poca cosa). Pero al mismo tiempo, las compañías veteranas se hacen más mayores y están apareciendo propuestas teatrales potentes y arriesgadas que están abriendo un hueco cada vez más importante en el panorama teatral.

Así que parece que ese niño acostumbrado a la improvisación teatral va a ser cada vez más habitual… Lo que es incontestable es que el terreno lleva labrado un tiempo y no sería raro que las cosechas de los próximos años sigan dando buenos frutos. Esperemos que así sea y que la impro se quede mucho tiempo entre nosotros.

 

 Ignacio López

 Impromadrid Teatro (Dirigida por Ignacio López, Ignacio Soriano y Jorge Rueda) es una compañía que lleva casi quince años dedicada a la investigación de las técnicas de Improvisación Teatral. Sus objetivos; difundir sus conocimientos y hallazgos a través de talleres y cursos y sobre todo, crear y exhibir espectáculos de Improvisación teatral. Espectáculos frescos y originales en los que los actores crean, sin guión previo y ante los ojos del público, piezas de teatro únicas e irrepetibles.

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