
SOFOCOS en el Teatro Arlequin Gran Via
4 septiembre, 2026
CIRCLASSICA EXTRAORDINARIOS, en Ifema
7 septiembre, 2026presenta
Taxidermia de una alondra, de Iván López-Ortega. El título usa la taxidermia como metáfora: conservar lo muerto con apariencia de vida, mirar el desastre desde la vitrina del museo, conmoverse sin ensuciarse
GANADORA “MEJOR AUTORÍA REVELEACIÓN” – PREMIOS MAX 2026
IVÁN LÓPEZ ORTEGA
La taxidermia es el oficio de conservar animales muertos con apariencia de vida. Un recuerdo de lo que fue, ahora embalsamado tras un cristal. La comodidad del museo. Acercarse sin implicarse, conmoverse sin ensuciarse. Mirar lo muerto para sentirse a salvo, observar el desastre para confirmar que seguimos intactxs. Pero ¿nos basta vivirlo desde la distancia? ¿Nos sigue saciando la catarsis? Una historia real disecada, revivida en escena. ¿Quién decide cuándo una historia deja de doler y puede representarse? ¿Dónde termina la empatía y comienza el placer de mirar? ¿Sentimos el dolor tan ajeno que nos atrae? ¿Qué revela de nosotrxs el deseo de ser testigos o p r o t a g o n i s t a s d e l o t r á g i c o ?
La pieza se pregunta por qué nos atrae la tragedia ajena, dónde acaba la empatía y empieza el morbo de ser testigos (o protagonistas) del dolor, y cuándo una historia real “deja de doler” lo suficiente como para representarla. Parte de “una historia real disecada, revivida en escena”. El escenario evoca un museo: vitrinas, animales disecados, un tono que mezcla juego, artificio y algo inquietante. Es tragicomedia, lúdica y a la vez reflexiva.
No es un relato lineal clásico; las críticas la describen como un artificio escénico, un “engaño consciente” que se disfraza de varias formas.
Se estrenó en noviembre de 2025 en la Sala El Umbral de Primavera (Lavapiés, Madrid), con funciones en noviembre y diciembre de 2025.En mayo de 2026 pasó al Teatro del Barrio.
Interpretación: Macarena Sanz e Iván López-Ortega
Creación: Iván López-Ortega
Dirección: Iván López-Ortega y Sergio Iglesias
Videoescena y diseño promocional: Margo García
Fotografías: Olivier Theurillat