
Avenida Menéndez Pelayo 115, Sótano
28009 Madrid
Salto Escénico nace como un espacio dedicado a las artes escénicas contemporáneas, con una programación centrada en teatro, improvisación, creación emergente y proyectos independientes, y con una clara vocación de cercanía con el público y con las compañías.

Somos un espacio vivo, un teatro donde las artes encuentran su escenario natural y donde cada encuentro se convierte en una celebración de la creatividad.Aquí no solo se representan obras: se construyen emociones, se tejen memorias y se encienden preguntas que permanecen mucho después de que se cierre el telón.
En Salto Escénico apostamos por la innovación y la excelencia técnica al servicio del arte. Nuestra sala es versátil y transformable, con un patio de butacas retráctil de 115 plazas que permite adaptar el espacio a distintos formatos: desde montajes teatrales íntimos hasta eventos musicales y escénicos con capacidad para 198 personas.
Equipado con tecnología de grandes marcas (sonido Bose profesional, mesas Behringer y Midas, control de luces DMX Live, sistemas de vídeo Optoma y grabación profesional Canon, entre otras) y con un sistema de luces automatizado de última generación, patch de escenario para una conexión rápida y perfecta, nuestro teatro ofrece una experiencia envolvente en imagen, sonido e iluminación. Cada función se vive con precisión técnica y alma artística, transformando el escenario en un universo sensorial donde la emoción cobra vida.
Además, contamos con un bar y servicio de bebidas que completan la experiencia, invitando a disfrutar del arte también fuera del escenario, en un ambiente cálido, cercano y compartido.
No somos únicamente una sala de teatro: somos un punto de encuentro cultural, un refugio para quienes buscan emocionarse, crear y conectar.Un espacio donde conviven las obras clásicas y contemporáneas con las propuestas más valientes, innovadoras y arriesgadas, y donde la tecnología y la emoción se dan la mano para hacer de cada función algo irrepetible.
En Salto Escénico, cada historia cuenta, cada mirada importa y cada silencio tiene su lugar.
