

presenta
Del 28 de octubre al 8 de noviembre de 2026
Pegados regresa a Madrid con una nueva producción dirigida por Gabriel Olivares. La comedia musical, ganadora de cinco premios —tres Premis Butaca y dos Premios Max—, se estrena el 28 de octubre en el Gran Teatro Pavón. Una comedia musical española original, divertida, gamberra y premiada.
3 Premios Butaca (2010): Mejor Musical, Mejor Actriz de Musical y Mejor Composición.2 Premios Max (2011): Mejor Espectáculo de Teatro Musical y Mejor Director Musical.
Pegados, un musical diferente se ha convertido en el segundo musical español, tras Hoy no me puedo levantar, que se representa en México. En enero de 2012 se estrenó la versión mexicana del musical, producida por Alejandro Gou. Argentina es otro de los países que ha adquirido los derechos y la adaptación argentina se ha estrenado recientemente: el 2 de agosto de 2013 en el Teatro Chacarerean de Buenos Aires.
Chico y chica se conocen en una discoteca y acaban practicando sexo en el baño. Hasta aquí, lo habitual.
Pero la trama se enreda cuando chico y chica descubren que no pueden separarse: Se han quedado literalmente enganchados y se ven obligados a acudir a urgencias, donde pasarán un largo rato esperando al doctor -que es a la vez el pianista del espectáculo- con la única compañía de una enfermera poco dispuesta a atenderles.
Ambos estarán pegados y obligados a conocerse durante una espera alocadamente cómica y musical.
Pegados es la historia de dos jóvenes que se conocen en una discoteca y por esas cosas del azar y la testosterona, terminan consumando el acto sexual en un vulgar lavabo.
La historia podría terminarse así, como así terminan muchas historias nocturnas de jóvenes, música y alcohol.
Pero nuestros protagonistas se encontrarán con un problema con el que no contaban: debido a una extraña pero médicamente explicable situación, justo al final de su musical y sexual encuentro, el chico no consigue sacar su «aparato sexual» del interior de la chica. Se quedan literalmente PEGADOS. Después de una serie de artimañas sin éxito buscando el modo de despegarse, deciden ir a un hospital.
Y aquí es donde empieza nuestra historia. Los dos se encuentran en una misma cama del hospital, unidos, esperando al doctor y con la única compañía de una enfermera que no parece darle mucha importancia al asunto. La espera será eterna, el doctor no llegará hasta el final de la función. ¿Por qué? Pues porque casualmente el doctor es, al mismo tiempo, el pianista del musical, y si deja su sitio en el piano, el espectáculo no podría realizarse. Los dos protagonistas estarán pegados y condenados a entenderse y a conocerse durante esa larga espera en el hospital. Una espera tensa, alocadamente cómica y por encima de todo, musical.