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La Compañía Artistas y Punto presenta LA COMEDIA DE LOS ERRORES de William Shakespeare. Versión y dirección de Lidio Sánchez Caro.
Del 15 al 31 de MAYO en el Teatro Lagrada.

 

LA COMEDIA DE LOS ERRORES es mucho más que una comedia. Es una auténtica farsa donde lo imposible se hace posible. Una comedia de contrastes, malentendidos y confusiones.

 

Posiblemente se trata de la primera obra teatral de William Shakespeare, aunque la crítica literaria se divide entre quienes, como Harold Bloom, se resisten a considerarla un texto de aprendizaje por la habilidad y maestría que demuestra en la dramaturgia, la acción y los caracteres, destacándola por encima de otras de sus piezas iniciales.
Es la obra más corta de la producción shakesperiana y una de las pocas que en el teatro isabelino se apega a la unidad clásica de tiempo, pues la historia se desarrolla en el lapso de una jornada. Fue estrenada en 1594, pero su composición pudo tener lugar algunos años antes; lo más probable es que fuera escrita en 1592, cuando el autor contaba con 28 años.

 

SINOPSIS

La obra cuenta la historia del joven mercader Antífolo, recién llegado a Éfeso junto a Dromio, su criado. En esa ciudad vive su hermano gemelo, algo que Antífolo desconoce, y su criado, idéntico físicamente al suyo. Los vecinos confundirán a los recién llegados con sus gemelos, generando situaciones de enredo y gran comicidad.

 

NOTA DEL DIRECTOR

La comedia de los errores es una de las obras menos conocidas de Shakespeare en España, pese a que, creo, es también una de las más divertidas, a lo que contribuyen las dos historias tan diferentes que se entrelazan: la de Antífolo de Siracusa, una aventura con ecos de viaje iniciático en busca de la propia identidad, y la de su gemelo, Antífolo de Éfeso, una historia más “burguesa” pero no menos teatral, que es un lío de cuernos en toda regla…, o al menos eso es lo que piensa él. Aunque distintas, estas dos historias tienen un nexo común: los hermanos se convierten en presa fácil de la confusión que genera en los demás su gran parecido y terminan pensando y actuando a partir de supuestos imaginarios sobre lo que ven y oyen a su alrededor.

La coincidencia de los dos Antífolos –una clara propuesta de juego teatral– atrapa a los personajes en laberintos aparentemente sin salida, de situaciones, de relaciones y, sobre todo, en los laberintos interiores en que se sumergen los protagonistas, y que anticipan los abismos personales en los que Shakespeare habría de sumir a sus futuras figuras dramáticas. Así las cosas, el humor siempre brota desde arriba, viene desde fuera. Para los personajes lo que pasa no es divertido, ni por asomo le pueden ver un punto cómico; al contrario, es desesperante, incomprensible, les provoca una asfixia casi kafkiana. Es el público el que ríe.

Una situación tan incomprensible como ésta sólo podría tener lugar en Éfeso, cuyos pobladores según el Antífolo extranjero, tienen fama de brujos y nigromantes, idea en la que resuenan ecos de El asno de oro, de Apuleyo, del que Shakespeare toma prestada por momentos la atmósfera mágica de su Tesalia. Pero curiosamente Éfeso es aquí tan real y apegada a lo práctico que ha hecho del comercio y de la rentabilidad económica el motor de la ciudad. Shakespeare hacía realismo mágico antes de tiempo.

La comedia de los errores es una historia de pérdidas dolorosas, búsquedas y felices reencuentros, lo que le otorga una considerable fuerza emotiva aún dentro de su fabuloso planteamiento. La rapidez con que se suceden los cambios atrapa de inmediato al espectador: desde el horror de Egeón por tener que contar su pena por la separación familiar hasta la reunificación del último acto con gran regocijo general, media un fantástico embrollo que los personajes sufren al límite de exclamar “¡qué día más infeliz!”, como lo hace Adriana cuando el médico se lleva atado a su esposo para curar su demencia. Y es que el amor ocupa un lugar central; no sólo porque al final se colman las perspectivas matrimoniales, sino porque se revela también como la solución a la angustia casi metafísica que le provoca al Antífolo siracusano su fragmentada identidad. Además de una gran comedia de enredo, Shakespeare nos ofrece también una obra profundamente romántica.

Lidio Sánchez Caro

 

FICHA

Autor: William Shakespeare
Versión y dirección: Lidio Sánchez Caro
Escenografía, vestuario y diseño gráfico: María Marcos Patiño
Música:  Andrés Lores
Letra y música Ángel y demonio: Borja Floü
Iluminación:  Rubén Valero
Producción: ARTISTAS Y PUNTO
Difusión y prensa: Patricia Marcos

Reparto: Manuel Aguilar, Nacho Diezma, Luis Flor, Borja Floü, Quico García, Mely Herrero, Helena Lanza, Carlos López, Manuela Morales, Joaquín Oliván, Luis Seguí y Nuria Vicens.

Fechas y horarios: Del 15 al 31 de mayo de 2015
viernes y sábados: 21.00 horas, y domingos: 20:00 horas en el TEATRO LAGRADA

Web: lacomediadeloserrores
Twitter: comediaerrores

 

 

 

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