GRITO, BODA Y SANGRE en el Teatro María Guerrero

LA DISTANCE Teatro María Guerrero - Madrid Es Teatro
LA DISTANCE Teatro María Guerrero
29 junio, 2025
LA ÚLTIMA NOCHE CON MI HERMANO en el Teatro María Guerrero
LA ÚLTIMA NOCHE CON MI HERMANO en el Teatro María Guerrero
29 junio, 2025

TEATRO MARÍA GUERRERO

presenta

GRITO, BODA Y SANGRE

Basada en Bodas de sangre de Federico García Lorca. Dramaturgia Iker Azcoitia. Dirección Ángela Ibáñez Castaño. Dirección asociada Julián Fuentes Reta

del 23 ENE – 1 MAR 2026

Grito, Boda y Sangre (23 de enero – 1 de marzo) basada en Bodas de sangrede Federico García Lorca, tiene dramaturgia de Iker Azcoitia, dirección de Ángela Ibáñez Castaño (CÁSCARAS VACÍAS, TRIBUS, MADRE CORAJE Y SUS HIJOS)y dirección asociada de Julián Fuentes Reta(CUANDO DEJE DE LLOVER, LAS COSAS QUE SÉ QUE SON VERDAD , CANCIÓN DEL PRIMER DESEO) . Este espectáculo en vernacular visual, con todas las funciones accesibles es, además de un homenaje a Lorca, una declaración de dos jóvenes que imaginan otro lugar posible desde el arte, donde su lengua y su mirada sean centro y no margen. 

La reivindicación de la comunidad sorda en «Grito, boda y sangre» a través de la obra de Federico García Lorca

Ángela Ibáñez Castaño, primera directora sorda al frente de un montaje en el Centro Dramático Nacional, concibe el montaje desde la lengua de signos y la cultura de la comunidad sorda 

Dos adolescentes sordas deciden quedarse solas en el aula de teatro de su instituto mientras el resto del grupo asiste a una función no accesible. Allí, entre baúles polvorientos y pupitres, comienzan a improvisar con textos de Lorca. Lo que empieza como un juego, se convierte en un viaje onírico, donde el aula se transforma y la poesía cobra vida: la pizarra revela ilustraciones del poeta, los objetos se metamorfosean y los límites entre realidad y ficción se desdibujan.

A través del universo simbólico de Bodas de sangre, las protagonistas exploran el deseo, la pérdida y la tragedia de la juventud truncada: la muerte, no solo del cuerpo sino también de los sueños, cuando se crece sin referentes ni espacios donde imaginarse un futuro.

¿Lograrán trascender esas barreras invisibles que han interiorizado?

Este no es solo un homenaje a Lorca. Es también una declaración de deseo: la de dos jóvenes que imaginan otro lugar posible desde el arte, donde su lengua y su mirada sean centro y no margen. Un espectáculo visual, poético, bilingüe y con vibrante música en directo, que celebra la fuerza transformadora del teatro y el derecho a soñar, en voz alta o en lengua de signos.


Cuatro protagonistas víctimas de la violencia

La estructura del montaje arranca en el mundo real, con las dos jóvenes sordas que tienen que enfrentarse a la injusticia de crecer sin referentes, creyendo que su futuro soñado como actrices de teatro no es posible. Posteriormente, la acción se traslada al plano imaginario, con la representación de Bodas de sangre de Lorca, una historia de amor, celos, traición y opresión. «Las cuatro mujeres protagonistas del montaje viven unas violencias que las condicionan. La Madre una violencia física, ya que su marido y su hijo fueron asesinados. La Novia, una violencia más estructural, que le impide casarse con un hombre de una familia más pobre. Y en el de las dos adolescentes sordas, una violencia normalizada e invisibilizada que les impide poder desarrollarse en función de lo que desean y sueñan», explica el dramaturgo, Iker Azkoitia.

La experiencia sensorial de Grito, boda y sangre

Sobre las tablas, la lengua de signos se fusiona con otras formas de expresión como visual vernacular, poesía visual, danza signada, sombras chinescas y títeres, entre otros. Mari López y Emma Vallejo, las actrices que dan vida a los 11 personajes del montaje, explican qué ha supuesto para ellas trabajar con un amplio abanico de artes escénicas: «Son cosas que no hemos hecho nunca antes. Interpretar y formarnos en ello a la vez ha sido nuestro principal reto».

La propuesta se desarrolla en una escenografía viva, firmada por Laura Ordás y José Luis Raymond, que comienza en un aula que va transformándose y en la que la poesía cobra vida. La pared en su totalidad es una pizarra, en la que se van revelando instrumentos musicales, ilustraciones de Lorca y guiños a su obra, como los títeres de Cachiporra. Asimismo, se observa cómo los objetos se metamorfosean y los límites entre realidad y ficción se desdibujan, gracias al trabajo de Nuria Henríquez Navarro en la iluminación, Marta Muñoz Sigüenza en vestuario, Berta Frigola Solé en vídeo, Lucile Préat en coreografía y la técnica de títeres de Zero en Conducta.

La música es un elemento fundamental en Grito, boda y sangreDiego Illán y Josete Ordóñez, que se ha encargado de la dirección y composición musical, acompañan sobre el escenario a las dos actrices e interpretan la banda sonora de la obra, que incluye guitarras, pandereta, cajón o batería. «La inclusión de la música nos ayuda a entender emocionalmente lo que la persona sorda está viendo. Los músicos han tocado sobre un trabajo de movimiento preexistente. A los oyentes nos ponen música y bailamos, pero en este caso ha sido al revés», explica Julián Fuentes Reta, director asociado.

El compromiso del Dramático con la accesibilidad

El estreno de Grito, boda y sangre en el Dramático se enmarca en su compromiso con la accesibilidad. En su condición de teatro público, se asume la responsabilidad de garantizar el acceso a la cultura en condiciones de igualdad, en coherencia con el marco normativo vigente que reconoce la accesibilidad y la participación en la vida cultural como derechos fundamentales.

En aplicación de este compromiso, la exhibición del espectáculo incorpora una serie de medidas de accesibilidad orientadas a facilitar el acceso, la comprensión y el disfrute de la obra por parte de públicos diversos. Con estas medidas, el Dramático refuerza su compromiso con el desarrollo de políticas culturales inclusivas y con el acceso universal a la cultura, en línea con su función de servicio público y con las obligaciones recogidas en la normativa estatal en materia de accesibilidad y no discriminación.

Las medidas de accesibilidad asociadas a la exhibición del espectáculo incluyen audiodescripción diaria y con elementos creativos que han desarrollado Esmeralda Azkarate-Gaztelu e Iker Azkoitia. Este recurso se complementa con visitas táctiles, dirigidas preferentemente a personas con discapacidad visual y que están incluidas con la entrada a la función. Tendrán lugar los días 31 de enero y 15 de febrero a las 17:00, y el 24 de febrero a las 11:00. Estas visitas permiten conocer previamente el espacio escénico, la escenografía y elementos de utilería y vestuario, entre otros.

Además, se pone disposición del público un programa de mano en lectura fácil, concebido para facilitar la comprensión de los contenidos a personas con discapacidad intelectual, y un programa en braille, que incorpora un código QR desde el que se puede acceder a una versión digital accesible del programa


Nota de la directora

Dirigir Grito, Boda y Sangre supone, para mí, un acto de reivindicación, de memoria y de libertad. Reivindicación de una lengua —la lengua de signos— que aún hoy está ausente de los escenarios, como si el acceso al teatro no fuera un derecho para todos. Memoria, porque Lorca representa a quienes han sido históricamente silenciados. Y libertad, porque esta versión quiere celebrar la diferencia como fuerza creativa.

La comunidad sorda ha estado demasiado tiempo apartada del teatro. Las propuestas existentes rara vez han sido pensadas desde su cultura, su ritmo o su manera de ver y sentir el mundo. Grito, Boda y Sangre nace para cambiar eso. Esta puesta en escena no es una traducción accesoria, sino una creación concebida en lengua de signos desde el inicio. Y eso transforma todo: la energía, el lenguaje visual, el modo en que los cuerpos narran.

Este espectáculo ofrece una experiencia sensorial que aúna teatro bilingüe, danza signada, máscaras, títeres y vernacular visual. Una propuesta donde oyentes y personas sordas puedan compartir la misma emoción desde códigos distintos, pero en igualdad de condiciones.

Es también un viaje hacia una herida compartida: la muerte de la juventud. No solo la muerte física, sino la de los sueños cuando creces sin referentes, creyendo que los futuros posibles no son para ti. Esa injusticia, cotidiana y silenciosa, es el verdadero trasfondo de esta tragedia.

Grito, Boda y Sangre no solo ofrece una nueva forma de mirar a Lorca. También es una invitación a mirar el teatro —y el mundo— desde otro lugar.

Ángela Ibáñez Castaño

Equipo artístico

Basada en la obra de Federico García Lorca.  Dramaturgia Iker Azcoitia

Dirección Ángela Ibáñez Castaño. Dirección asociada Julián Fuentes Reta

Reparto: María José Lopéz Espejo y Emma Vallejo

Escenografía Laura Ordás y José Luis Raymond. Iluminación Nuria Henríquez Navarro. Vestuario Marta Muñoz Sigüenza. Composición y dirección musical Josete Ordóñez. Vídeo Berta Frigola Solé. Coreografía Lucile Préat. Ayudante de dirección Enrique Cervantes. Asistencia en la animación y manipulación de objetos Julieta y Putxa de Zero en conducta

Producción Centro Dramático Nacional

¿tú qué opinas?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.