DOÑA JIMENA DÍAZ DE VIVAR, GRAN SEÑORA DE TODOS LOS DEBERES en el Teatro Fernán Gómez CCV.

DOÑA ROSITA LA SOLTERA en el Teatro Fernán Gómez CCV. - Madrid
DOÑA ROSITA LA SOLTERA en el Teatro Fernán Gómez CCV.
20 julio, 2026
GUARDAD LOS LABIOS POR SI VUELVO. MÚSICA Y ARQUITECTURA DEL DESEO REVELADO en el Teatro Fernán Gómez CCV.
GUARDAD LOS LABIOS POR SI VUELVO. MÚSICA Y ARQUITECTURA DEL DESEO REVELADO en el Teatro Fernán Gómez CCV.
20 julio, 2026

TEATRO FERNÁN GÓMEZ CCV.

Presenta

DOÑA JIMENA DÍAZ DE VIVAR, GRAN SEÑORA DE TODOS LOS DEBERES

Autora: María Teresa León. Dirección de escena y dramaturgia: Ignacio García

Del 25 de marzo al 18 de abril de 2027

Doña Jimena Díaz de Vivar, gran señora de todos los deberes se representará en el Teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa del 25 de marzo al 18 de abril de 2027, en la Sala Jardiel Poncela.

Esta obra es un monólogo lírico y poético que rescata la figura de Doña Jimena, esposa del Cid Campeador (Rodrigo Díaz de Vivar). Olvidada a menudo tras la sombra del héroe, Jimena evoca su vida: el encuentro con Rodrigo, el amor, las batallas, el exilio, el desagradecimiento y la resistencia. María Teresa León (escritora exiliada de la Generación del 27) escribió este texto en Argentina en 1960, lleno de delicadeza, fuerza y reflexión sobre el papel de las mujeres en la historia, el exilio y la memoria. Un homenaje a la dignidad, la palabra y la capacidad de resistencia.


Doña Jimena Díaz de Vivar es uno de esos tantos personajes que han quedado en la cuneta de la historia, olvidados y escondidos, muchas veces, a la sombra enorme de un héroe masculino.
 

Hay personajes con una grandeza que ensombrecen todo lo que hay alrededor, y así sucede en el caso de ese legendario Rodrigo Díaz de Vivar, que mereció el nombre del Cid, el Señor, tanto por cristianos como por musulmanes, que lo admiraban y temían por igual por sus gestas.

Sabemos de sus batallas y sus conquistas, del agravio de sus hijas y de sus venganzas, de la fama que lo llevó a ganar batallas incluso después de muerto, gracias al respeto y pavor que causaba entre sus enemigos. Sabemos tanto de él y tan poco de la madre de esas hijas, la compañera de andanzas y la mujer que de alguna manera forjó esa leyenda desde la sombra: Doña Jimena Díaz de Vivar, a quien María Teresa León bautiza Señora de todos los deberes.


Se trata de un texto preciosísimo, escrito con un cuidado asombroso del estilo y del lenguaje, en una filigrana única (probablemente la más lograda por la autora, que sin duda sentía una gran identificación por el personaje histórico, por el sufrimiento, el desagradecimiento patrio y el exilio sobre todo) que propone un viaje único y diferente por la biografía de ambos, Rodrigo Jimena, desde una sensibilidad completamente diferente, llena de delicadeza y de fuerza, de crudeza y de finura, que llevará al espectador al conocimiento de un mundo fascinante.


Jimena evoca la juventud y el encuentro de ambos, la fascinación y la complicidad en la que se va construyendo esa relación, pero también cuenta las batallas y la incertidumbre, el miedo y la crueldad de un mundo lleno de odios y envidias, en el que la muerte está siempre al acecho.


María Teresa León, figura enorme pero muchas veces olvidada de la generación del 27, de una enorme calidad literaria y un mensaje poderoso, evoca con este texto desde el doloroso exilio en Argentina (allí fue publicada la primera edición en 1960) un cúmulo de ideas que se agolpan en la cabeza de Jimena como en la suya: el destierro, el desagradecimiento, la rabia y el ansia de regreso, la soledad de las mujeres en todas las situaciones de violencia, la dignidad de los que están dispuestos a jugarse la vida por el honor o por defender una idea de dignidad, etc.


Su voz es la de tantas mujeres calladas una y otra vez o desaparecidas tras la sombra de esas figuras masculinas que una vez pareció que lo hicieron todo solos sin tener a nadie a su lado.


El monólogo que proponemos es un poema lírico a la memoria y a la capacidad de resistencia del ser humano en general, y de las mujeres en particular en este caso, a las desgracias y a las adversidades, si es capaz de construir un recuerdo luminoso que dé sentido a todo lo vivido.


Es también un homenaje a la belleza de la palabra para evocar la memoria y construir un nuevo pasado más rico y plural, más complejo y con más matices, y que llama desde el escenario a los fantasmas de otro tiempo para darles una nueva vida en la que poder intentarlo de nuevo.


Ignacio García
Dirección de escena y dramaturgia
 

Equipo artístico

Autora: María Teresa León Dirección de escena y dramaturgia: Ignacio García

¿tú qué opinas?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.